Isamar Cabeza García

La Isla Violeta

Argumento o sinopsis

“La isla violeta” cuenta la historia de un grupo de mujeres, que unidas por el mismo propósito, luchan por una igualdad entre hombres y mujeres inexistente, en contra del maltrato y de la discriminación de la mujer en una sociedad patriarcal que no deja avanzar a la mitad de la población.

En un mundo en el cual la vida se convierte muchas veces en una carrera de obstáculos, Carmen, María, Teresa, Aurora, Camila, Esther y Rosa, luchan codo con codo por asistir y atender a toda aquella víctima de violencia de género que acude en busca de ayuda.

Un misterioso cruce de destinos hará que todas ellas confluyan como corrientes de agua, hasta la propiedad que doña Adelina dejó de herencia a la asociación de mujeres.

En la Casa cada una aporta lo mejor de sí mismas dando ayuda a casos de extrema urgencia. Su ayuda no solo se limita a dar cobijo a víctimas de maltrato, sino que también ofrecen ayuda psicológica, factor muy importante para reconstruir a mujeres mentalmente destruidas a manos de sus parejas.

Cargado a sus espaldas, como una pesada mochila, el pasado de nuestras protagonistas se adherirá ferréamente a ellas sin percartarse que ese lastre no hace más que hundirlas en el barro de la inapetencia y el desaliento hasta que poco a poco las mujeres, viéndose reflejadas como en un espejo en cada caso que tratan, comienzan a despertar y a tomar conciencia de sus lamentables vidas.

Amores perdidos, odios incrustados, maltrato soterrado, abnegación absoluta, pero también, sublevación y renovación, son los monstruos a los que nuestras mujeres deben enfrentarse en mayor o menor medida, hasta que un día encuentran el cabo de la enrevesada madeja que conforman sus historias y comienzan a desliarla, hasta conseguir el poder real sobre sus propias vidas.

¿Qué te motivó a escribir este libro?

“La isla violeta” surge de mi preocupación ante situaciones que veo y experimento repetidamente. Al pertenecer a una asociación de mujeres (en particular a la Asociación de Mujeres Nerea de Morón de la Frontera, Sevilla) he visto y vivido multitud de situaciones que necesitan ser visibilizadas en primer lugar y seguidamente denunciadas.

Mi obra surge pues como denuncia, yo la califico como novela social sin miedo a equivocarme, pues no se trata de una novela sin propósito o, dicho de otra manera, de mero entretenimiento.

“La isla violeta” nace con la clara intención de poner sobre la mesa todas esas situaciones que por cotidianas son pasadas por alto, esas que están tan normalizadas que carecen de importancia, cuando en verdad contienen una realidad tan terrible que sirven para crear una novela de auténtico terror. El hecho queda constatado desafortunadamente a diario, en los nuevos casos de violencia de género que siguen ocurriendo en cualquier parte del mundo y en las cifras anuales de fallecimientos de mujeres e hijos o hijas, a manos de sus agresores. La lucha contra la violencia de género debe ser tratado como el gravísimo problema que es por las autoridades, las leyes y todo el poder del Estado. No es, sin embargo, sino desde el conocimiento, que la población debe saber si está siendo o no víctima de violencia de género. Por tanto, que la mujer sepa reconocer una situación de malos tratos es indispensable para tomar medidas al respecto y salir de esa situación que en tantas ocasiones lleva a tan trágicas consecuencias.

Destacar también que entre las historias narradas hay una dedicada a un protagonista varón, representando a ese mínimo tanto por ciento que representa al hombre víctima de malos tratos. La lucha no es mujer contra hombre ni viceversa sino de ambos contra el patriarcado, que a cada cual le asignó su rol y sus etiquetas, perjudicándonos a cada uno de una manera distinta y haciéndonos víctimas de sus directrices. Esa es la verdadera lucha que muchas veces se confunde por un enfrentamiento entre hombre-mujer. Bien es cierto que las normas del patriarcado son y han sido siempre establecidas por hombres y esto también da lugar a un profundo ejercicio de reflexión que nos remitiría al comienzo de todos los tiempos.

¿Qué te inspiró el protagonista principal?

En “La isla violeta” no hay un protagonista principal, en primer lugar porque atañe a toda la población femenina, independientemente de edad o nacionalidad y en segundo lugar porque intenté abarcar todas las situaciones posibles que quería denunciar, o al menos las más normalizadas y extremas y para eso necesitaba más de una protagonista.

¿Por qué elegiste una casa de acogida para el desarrollo de la obra?

Necesitaba un lugar neutro, un sitio que ofreciera una seguridad, donde las mujeres pudieran tranquilamente desahogarse contando su historia libremente. Sin ellas ser conscientes es en sus testimonios, en la narración de sus trágicas vidas, que las mujeres realizan un ejercicio de catarsis que será el principio de una nueva vida para ellas y sus hijos e hijas.

¿Qué pretendes conseguir con tu obra?

Mi meta es ambiciosa, pues mi intención es despertar conciencias. Dicho así puede resultar simple, que no fácil, pues hace falta un laborioso trabajo que abarque tanto a mujeres como a hombres. La educación, como en todo, es base para crear generaciones sanas y juiciosas, pero para que esto se pueda llevar a cabo debe tener una base igualmente sana. Quiero decir con esto que según el ejemplo que los padres den, normalmente sus hijos e hijas eso harán, sin cuestionarse en ningún momento si está bien o no. Pretendo llegar entonces a la raíz del problema, no educar a nadie, eso sería presuntuoso, tan solo hacer reflexionar al lector sobre las situaciones plasmadas en mi novela.

Una frase para definir la obra

Ni callada, ni sin voz

ni lastimada, ni rota

tu vida no es un intento

ni tú, una muñeca hueca.

 

Visita la página de la autora:

Isamar Cabeza García

By |2017-11-20T10:29:34+00:00noviembre 17th, 2017|Entrevistas|0 Comments

About the Author:

Leave A Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.