Encarna Abad

Reinos de Cristal

Argumento o sinopsis

Estamos ante una historia contada desde el plano de la ficción que se apoya en personajes históricos.
El principal protagonista es un personaje inventado, Manuel Acosta, un joven portugués quien de forma totalmente fortuita termina en la corte castellana de Enrique IV el Impotente.
El hecho histórico en el que se basa la narración es en la dificultad para tener descendencia del rey Enrique IV de Castilla, apodado “El Impotente” y la búsqueda de algo que lo remedie.
Los escenarios en que nos movemos son variados y conjugamos tramas e historias que interaccionan entre sí bajo un mismo hilo conductor. Portugal, Castilla y el reino de Granada.
La novela hace el recorrido por estos lugares de cómo evoluciona la vida de Manuel Acosta desde que ésta da un vuelco para darle un destino crucial para la Corona de Castilla.
Variados personajes en una obra coral que tienen mucha fuerza y que en cada lugar dejan su impronta y dan vida a toda la trama argumental.

¿Cómo se te ocurrió este libro?

Debido a que me encanta la investigación histórica, no podía haber mejor reto que enlazar hechos históricos con leyendas, ficción con realidad y personajes reales con personajes ficticios.
Por otro lado, me interesaba mucho el personaje de Enrique IV de Castilla, pero no como todos le conocemos desde la perspectiva histórica. Quería investigar su carácter, su reinado, sus relaciones personales y familiares para conocer el entorno que forjó su personalidad, además de sus diversas dolencias físicas que, decididamente marcaron su carácter y condicionaron su vida.
Había más retos, el panorama político, los fantásticos personajes que tuvieron tanta relevancia en la corte de Castilla por aquella etapa. Personajes con gran calado político, histórico y con una personalidad arrolladora, como Juan Pacheco, Pedro Girón o Beltrán de la Cueva.
Especialmente he estudiado a los personajes femeninos que dan una réplica estupenda tanto a Manuel Acosta como al propio Enrique IV; Juana de Avis, Isabel de Coimbra o Isabel de Solís.
He dedicado un especial estudio a cómo se efectuaba la curación a mediados del siglo XV. Los boticarios preparaban los remedios que los médicos de aquel entonces recomendaban. En muchos casos los pacientes acudían a los boticarios directamente quienes utilizaban para la sanación las plantas y en la Medicina de entonces se aplicaba de forma corriente. Por supuesto, los sanadores, los curanderos y hasta los simples ganapanes aprovechaban la dolencia humana para sacar beneficio propio.
Las plantas proporcionaban los remedios para muchas dolencias y saber emplearlas era un arte. Arte que fascinó a nuestro protagonista, Manuel Acosta apenas lo descubrió a pesar de sus orígenes modestos y humildes. Algo que le hizo cambiar su vida radicalmente.

¿Qué te inspiró el protagonista principal?

Más que un motivo en concreto, fueron varios. Quería que mi protagonista fuera capaz de englobar muchos valores que se encierran en uno solo: el tesón. Quería que transmitiera a mis lectores la importancia de creer en uno mismo a pesar de las adversidades y que el trabajo da sus frutos. Que a pesar de ver que todo está perdido, hay que seguir adelante y luchar, luchar siempre por lo que uno quiere alcanzar.
Además que fuera tremendamente humano, capaz de tener buenos y malos pensamientos. De amar y odiar pero también de perdonar, respetar y ser fuerte y débil a un tiempo. Alguien que nos conquistara y nos hiciera sufrir y temer por su vida pero también disfrutar con sus alegrías y éxitos.
Lo que quiero comunicar son los valores y que hay que creer en uno mismo para respetarlos, por lo tanto en la autoestima, también.

¿Por qué elegiste estos escenarios en los que se desarrolla la obra?

Los lugares por donde transcurre la historia que contamos en “Reinos de Cristal” es un periplo que recorre el personaje protagonista, Manuel Acosta, siendo un recorrido natural desde su tierra natal, Portugal, hasta el reino de Castilla donde haremos varias paradas , Salamanca, Toledo, también el reino de Jahén y el reino de Granada, lugares donde se entrecruza con personajes que en cada etapa comparten vivencias y forman parte de su crecimiento personal.
Portugal, es el lugar donde arranca la novela, su lugar de origen y donde entra en contacto con la comitiva castellana que va a concertar el matrimonio entre la infanta doña Juana de Avis, hermana del entonces rey de aquellas tierras, don Afonso V con el entonces príncipe Enrique Trastamara, futuro rey Enrique IV de Castilla.
Alfonso V, dicho Afonso, era hijo de don Eduardo I de Portugal (don Duarte) y de doña Leonor de Aragón, tal era la cercanía política y táctica de pactos matrimoniales de conveniencia y se pretendía así continuar con dichas alianzas.
Esta comitiva castellana que viaja a Portugal para cerrar un trato matrimonial siguiendo con la política entre ambos reinos, da título al primer volumen de “Reinos de Cristal”, “La Comitiva del Milagro”. Tomado de un “milagro” sucedido en Santarém, primera parada de la comitiva en su regreso a Castilla, una historia muy bonita que me conmovió durante el estudio de las localizaciones de la novela y que decidí incluir por su interés.
En Castilla, Salamanca y Toledo, son los lugares donde Manuel Acosta hace su aprendizaje y entra en contacto con los distintos personajes que le dan pie en la trama de la novela. Formado como aphotecario (boticario) es llamado a la corte para ayudar con su ciencia, al rey Enrique y que pueda llegar a dar un heredero a la corona.
Esta cuestión técnica, debido a la ciencia aplicada para tal fin, es la que da nombre al segundo volumen de “Reinos de Cristal”: “La Cánula Áurea”. Podríamos estar hablando de la primera inseminación artificial de la Historia.
El reino de Jahén es un enlace entre Castilla y el reino de Granada; un lugar fronterizo de gran importancia y quise incluirlo debido a lo relevante de su existencia, sus personajes y por el propio discurrir de la historia de “Reinos de Cristal”.
Granada es el reino ansiado y al mismo tiempo un reino extraño en suelo patrio, pero para Manuel Acosta supondrá una experiencia y un cruce de caminos con personajes de gran calado, como el príncipe Muley Hassan o Isabel Solís, cuya historia me pareció interesante destacar por lo que tiene de romántico y la gran leyenda que rodea a este personaje histórico.

¿Qué influencias te llevaron a ella?

Podría decirse que lo principal fue mi interés personal en el estudio de la personalidad de Enrique IV de Castilla, como ya he comentado antes, pero principalmente, la investigación que supondría encontrar el tipo de documentación que sería necesaria para conocer su perfil psicológico, su carácter y sus influencias familiares y de entorno.
Hay que decir que no fue el único motivo porque esto fue absorbiéndome de tal manera que, cuando decidí que el protagonista principal e hilo conductor sería un personaje ficticio, nunca pensé que me llegaría a interesar tanto como el propio Enrique e incluso más. Manuel Acosta se hace querer, enamora, sufres por él, temes por él y sobre todo, te sorprende siempre y te admira su manera de ver la vida y de lidiar en tiempos difíciles y con las dificultades que de por sí tiene la propia existencia.
A pesar de eso, de dos protagonistas, uno histórico y otro ficticio, he querido reflejar en esta obra la importancia y el peso específico del poder en general y presento una muestra de ellos donde podemos ver, cómo juegan con el poder ciertos personajes y como manejan a su vez mediante su uso a los demás.
Hablamos del poder del gobierno, de la corona, del poder de la religión y del poder y la influencia personal, de un modo explícito para que el lector vea en el trasfondo de la historia cómo puede repercutir y dar vuelta a las cosas en las distintas situaciones que vamos viendo.
Cuando el lector culmina la obra, comprende el nombre del título de la obra y su significado real.

Una frase para definir la obra.

Lucha siempre por tus sueños.

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Encarna Abad

By |2017-12-25T12:00:00+00:00diciembre 4th, 2017|Entrevistas|0 Comments

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